domingo, 4 de junio de 2017

¿De vuelta?

Mirando las entradas de mi blog, lo tengo abandonado hace más de 4 años...vaya, como pasa el tiempo y sobre todo el poco tiempo que tengo ahora que soy padre de dos nenes...


Sigo dándole a la bici cuando puedo y precisamente de eso quería escribir. Como os podéis imaginar, no han sido los mejores años de mi vida a nivel deportivo (cualquiera que haya tenido niños de esos que no duermen ni a los 3 años creo que sabrá de lo que hablo) pero nunca he dejado de dar pedales, aunque menos y más tranquilo.


A lo que iba, el domingo pasado participé después de mucho tiempo (bueno, con un pequeño paréntesis en la Marcha de Colmenar 2015) en una marcha ciclista. Como he comentado en otra entradas, no es que sea mi prioridad ciclista, pero bueno, no estaba mal para tener un objetivo y la verdad que me ha venido bien para intentar ponerme en forma durante la primavera. Participé en la 3ª ruta del Cobre MTB. 58 KM (56 oficiales + 2 de regalo de neutralizado)  1.250 metros de desnivel, un recorrido bonito, duro para el kilometraje y que combinaba zonas rápidas con otras más técnicas, buenas subidas de esas de ir en la punta del sillín y una bajada final la mar de divertida.


No voy a hacer una crónica de la misma. Baste decir que fue una ruta divertidísima, muy bien organizada, con buenos avituallamientos, bien señalizada...en fin, que como tal solo puedo decir cosas buenas. De hecho el recorrido se me hizo algo más duro de lo que esperaba.


Más de la ruta quería hablar del nivel de los participantes. Aunque contento con mi tiempo, hice 4.00 horas cicladas justas pero se "estiraron" a unas 4:20 debido a parar a ayudar a un ciclista con cadena rota y a uno de los que hicimos la marcha que iba francamente mal. Dado mi estado de forma, contento. Lo que me sorprendió es que haciendo ese tiempo, que digamos no es una maravilla pero tampoco es que fuera ir de paseo...creo que llegue algo así como antepenúltimo de los 248 que acabaron la marcha larga. Detrás mío dos compañeros (incluido el que llegó muerto) y otra pareja más...a meta desolada me dejo un poco como diciendo ¿tan lento soy?


La verdad es que no creo que hubiera podido hacer, ni en el mejor de mis tiempos, la ruta en menos de 3:30 reales. (3:20 o así de ciclado (como 17 de media) y 5-10 minutos de avituallamientos). Pues un tiempo así me hubiera puesto sobre el 210...bastante en el vagón de cola. 

Pero para más gracia, por algo de karma por haber ayudado a la gente por el camino, resulta que al final me asignaron un tiempo de 2:43...si no "hubiese" parado para nada supondría haber hecho el recorrido a 20,4 Km/h, una barbaridad dado el recorrido...bien, a pesar de este traslación espacio tiempo, mi puesto hubiera estado en la cola del primer tercio de participantes, curiosamente donde yo "tradicionalmente" solía llegar.


No se, me quedé un poco sorprendido del "nivel" que tenía un circuito popular, ya no hay globeros que hagan estas cosas. Los 20/30 primeros siempre han andado como aviones, eso siempre ha sido así, pero me sorprende que en una prueba de este tipo, con una media superior a 20 por hora como el tiempo que me "regalaron" acabes llegando tan atrás.

Otra cosa que me sorprendió es que la gente lo daba todo tanto subiendo como bajando. No he visto tanta gente con rozaduras y caídas (algunas las vi, otras las vi en los avituallamientos, otras me las contó la gente de la organización), sin ser un circuito especialmente difícil bajando. Curiosamente yo siempre bajo bien, pero quitando en la primera bajada, donde al salir atrás estaba muy metido con la gente de la marcha corta que claramente no se manejaban tan bien con las bicis, prácticamente no pasaba a nadie bajando...vamos que la gente iba a cuchillo, cuesta arriba y cuesta abajo y lo que supone que muchos debieron besar el suelo

Y más aún, uno de mis compañeros, que terminó algo por delante, me comentó que asistió a alguna discusión entre la gente por no dejar paso subiendo, todo esto luchando por una increíble plaza 220 ¿estamos locos?

No se, es como si esto no fuera ya el ciclismo y las marchas que tanto he querido. Cuando hice Colmenar en 2015 ya me lleve esa impresión, aunque no tan marcada. Pero es que en esta ocasión, cosas como estar preparando la bici y ver a gente haciendo rodillo de calentamiento como en la crono del Tour, ya me dio pistas de lo que me podía encontrar. Y no es tanto lo que yo pueda dar de si, que desde luego estoy en baja forma y si peleo con alguien es contra mi mismo sino más bien lo que le rodea. Tanta "profesionalización" en una marcha popular me ha dejado un sabor extraño en la boca, diferente al del polvo que trague en Villanueva.

PD: será cosa de las 29" !!!!



domingo, 27 de enero de 2013

El inicio


Barrizal en la casa de campo. No se pueden sacar muchas conclusiones, pero bueno, no muy buen estado, las subidas pesan mucho.
El velocimetro Conor murió definitivamente tras ser "Lavado"

Hace hoy 10 años, apuntaba esto en un hoja de Excel, como comentario de mi ruta con la bicicleta. Los kilómetros 20, un poco a ojo, tal y como digo, el velocímetro muere ahogado.



Las sensaciones: abismales. Y eso pensando en como montaba en bici en aquel entonces, si lo comparase con el 2012...peor aún.


Pero fue el inicio, el inicio de algo que dura ya 10 años. No es que no montase antes en bici. Cuando tenía 18-20 años le daba bastante a los pedales, con más ilusión que medios, con una bici Conor de esas de 15.000 pesetas de la que solo quedó original el cuadro.

La primera ruta, con 14 añitos

Como acabé por aprender a montarme toda las piezas de la bici, hacia el año 96 me monté una...la mítica bici amarilla. Una maravilla, un cuadro de Chromoly Tange, punteras Ritchey, cambios STX RC...una gran bici por aquel entonces. Pero en esos años, no la saqué mucho partido, como digo yo, poco sexo, drogas de las legales (maldito tabaco!) y mucho, mucho mucho Rock and Roll hicieron que dejara mi máquina de dar pedales de lado, tan bonita ella.


lunes, 21 de enero de 2013

Balance 2012: Cal y arena



Comienza 2013 y es hora de hacer el balance de 2012 en lo deportivo.


Ha sido un año un poco extraño, donde alcancé muy buena forma, marcado claramente con el hecho de preparar el Soplao hasta Mayo. Este fue como fue, con la que nos cayó encima, pero en general la lectura fue positiva: tenía fuerzas para llegar en los tiempos que me planteaba, mucho más allá de cualquier cosa que hubiera hecho en mi vida. Así que la preparación fue suficientemente buena, pese a las dificultades físicas y meteorológicas de abril y mayo.



Tras esto vino una época de recuperación, aunque arrastrando forma, en Junio iba como un tiro. Y sobre todo, el parón debido a la boda, un bajón de forma considerable. En agosto y Septiembre recuperé mucho, aunque creo que no llegué al nivel de mayo, para preparar mi querida Sierra Norte. Está si que salió muy bien y conseguí un muy buen tiempo, mejorando casi en una hora mi tiempo de 2011. Sin lugar a dudas fue el mejor momento del año



Y desde allí, una perrería increíble. Intente recuperar un poco la motivación con el tema de la San Silvestre, pero no lo conseguí mucho la verdad. Acabé haciendo dos minutos más que en 2011, pero lo peor de todo, las sensaciones malísimas que tuve durante todo el recorrido. No soy corredor, pero aún así fue una forma un poco amarga de acabar el año.



Así que en general por resultados estoy contento, sobre todo con la bici y especialmente en la Sierra Norte. Además, me he encontrado muy bien y si comparo rendimientos con los de otras épocas mejores, son similares, con el añadido de tener mejor fondo. Sin embargo, al final del año acabé un poco quemado y con pocas ganas de hacer deporte, cosa que sigo arrastrando hasta ahora y que desde luego el tiempo invernal no acaba de favorecer. Creo que me debo estar haciendo un cómodo!!!

domingo, 6 de enero de 2013

San Silvestre 2012: Sabor amargo


Aún me queda un sabor amargo en la boca tras participar en la San Silvestre Vallecana 2012. Lo del sabor amargo no es una metáfora, es literal: me tire durante todo el mítico 10.000 con el estómago en la boca, con unas ganas de vomitar que no podía con ellas. Pero bueno, vayamos por partes .

Como siempre, la SSV es mi cierre del año. Para muchos es una carrera lúdico festiva. Para mi no tanto, más que nada por mis limitadas capacidades en esto de la carrera a pie. Y como viene siendo tradicional, la preparación así así. Venía de un Octubre / Noviembre muy vagos a nivel deportivo. Si bien durante diciembre si me animé a correr algo más, tampoco es que las sensaciones fueran maravillosas, como no podía ser de otra manera. Así que veía complicado volver a hacer 53 minutos como en 2011, aunque ese año mi preparación de nuevo fue nula y aún así corrí bastante bien.

Como ya no vivo en Madrid el día de la prueba me trasladé en coche a entrevías y desde allí con el Cercanías a nuevos ministerios. El día estaba frío, así que acabé por poner un forro polar debajo de la camiseta naranja butano de este año.

Aspecto antes de correr la SSV

Sobre las 17h ya estaba en mi cajón, el de menos de 55. Caliento un poco, estiro, sobre todo la planta de mi pie izquierdo y me preparo para salir. Pese al frío y a que no tengo ningún conocido cerca, no se hace largo el rato. Hay mucho ruido, música (este año toca mucho rollo DJ) y ganas de correr. Al final acabo casi en la primera línea de mi cajón. Como resulta que somos los primeros de la 2ª oleada, tengo todo despejado delante, que pena que corra tan poco. Tras la salida del primer cajón, nos acercamos  a la salida y sobre las 17:50 nos sueltan.


Digo lo de “nos sueltan” porque salgo bastante rápido. Toda la primera subidilla que hay, antes de girar a la derecha para bajar por Serrano voy como un tiro. Incluso pienso si debería bajar algo el ritmo, pero como veo que el corazón no va excesivamente acelerado y que me encuentro bien aprieto así hasta girar.